¿La muerte de la UI? Para nada.
No empieces a considerar un cambio de carrera todavía.
Eric Schmidt, ex-CEO de Google, declaró recientemente que la IA hará que "la interfaz de usuario desaparezca. Solo di lo que quieres y la interfaz correcta aparecerá."
Es una afirmación audaz de un titán tecnológico. Pero como equipo que vive y respira el diseño de interfaces todos los días, creo que esta visión pasa por alto algo fundamental sobre las personas que usan la tecnología: nosotros.
Los límites de una conversación
Imaginemos un futuro sin interfaz de usuario. Suena convincente, pero ¿cómo se ve eso en el día a día?
Comienza con un simple problema de ancho de banda. Leemos mucho más rápido de lo que escuchamos: la mayoría de nosotros lee a unas 200-300 palabras por minuto, mientras que el habla natural se queda en unas 150 ppm. Escuchar a una IA leerte una lista de opciones es el camino lento en comparación con un vistazo rápido a la pantalla.
Más allá de la velocidad, está el problema del flujo lineal. La voz es secuencial; llega una palabra a la vez. Una interfaz visual, en cambio, es paralela. Puede mostrarte docenas de puntos de datos, opciones de navegación e indicadores de estado simultáneamente.
Con una pantalla puedes escanear, comparar y realizar múltiples tareas. Con la voz, estás obligado a escuchar en orden estricto.
Y finalmente, está la realidad del contexto. La voz a menudo resulta incómoda. ¿Realmente quieres gestionar tus finanzas o discutir un proyecto confidencial hablándole a tu teléfono en una habitación llena de gente?
Las pantallas son excelentes para lograr resultados
Hay una razón por la que las interfaces gráficas han perdurado durante décadas.
Por un lado, ofrecen una increíble densidad de información. Una pantalla bien diseñada es una maravilla: utiliza texto, iconos, color y jerarquía espacial para transmitir información compleja al instante. Es el lenguaje de la visualización de datos que la voz simplemente no puede replicar.
También apelan directamente a nuestra memoria espacial y muscular. No solo recordamos una función; recordamos dónde está ubicada. Un diálogo de voz no tiene layout espacial; borra este atajo cognitivo tan potente.
Los pilotos necesitan una cabina para volar el avión
La IA es la herramienta más poderosa que hemos tenido. Puede encargarse del trabajo tedioso y personalizar experiencias. Pero necesita una cabina —una interfaz clara, consistente e intuitiva— para que el piloto humano entienda lo que ocurre y mantenga el control.
Nuestro trabajo como diseñadores de producto e interacción no va a desaparecer. Se está volviendo más grande e importante que nunca.
Lulo · Advisor
Creative leader and educator based in Mexico City. Founder 23 design, prev. frog design.